EL VESTIDO DE NOVIA

Hoy os voy hablar de lo primero que hice tras decidir la fecha y el lugar de nuestra boda, y fue empezar a buscar “El vestido de novia“.

Los vestidos de novia me encantan, siempre me han encantado a decir verdad. Aún recuerdo cuando era muy pequeña que hacía todo lo posible por pasar con mi madre (bien fuéramos paseando o camino del dentista) por lo que yo llamaba en Cádiz “la calle de los vestidos de novias”, ya que por aquel entonces la mayoría de firmas se encontraban concentradas en ella. Me quedaba embobada viendo cada escaparate, todos los detalles de los vestidos….

Pues ahora sí que había llegado la hora de la verdad, mi hora de elegir un vestido y aunque me hacía mucha ilusión no era el mismo tipo de ilusión con el que me quedaba embobada años atrás.

Empecé buscando ideas por Internet en Pronovias, Rosa Clará, etc, y sobretodo en Yolan Cris, ya que estos últimos eran los que más me atraían por sus modelos únicos y diferentes de carácter boho, ibicenco, vintage.. ¡Me encantan!. Pero una cosa es mirar y otra comprar, y si había algo que tenía muy claro es que no pensaba gastarme un pastizal en un traje que sólo iba a usar un día para un rato. Debéis tener los pies en la tierra y ser conscientes de qué presupuesto tenéis para el vestido de vuestra boda y así buscar dentro del rango de vuestras posibilidades, sino….

Será un momento muy importante, “tu momento“, todo lo que queráis, pero no deja de ser un día, un efímero día, aunque al respecto habrá diversidad de opiniones.

Navegando por la red encontré webs (presupongo que chinas) en las que vendían vestidos por 200-300€ y por los menos en las fotos parecían monísimos… pero claro, el riesgo de comprar un vestido sin verlo previamente, sin poder tocar la tela, sin poder probártelo y ver si el modelo le sienta bien a tu cuerpo… son muchos inconvenientes así que era una opción aunque poco probable… y como siempre hago con todo empecé a descargarme imágenes como una loca y a incluirlas en documentos word para ir al menos cogiendo ideas.

Todo apuntaba a lo mismo, vestidos más bien de un blanco roto o incluso tostados, con cierto aire boho, hippies, o vintage, muchos encajes, sin mucha cola, con la posibilidad de combinarlos con algún tocado sencillito…. en fin no se… incluso un día cogí un pen drive y fui a merendar a casa de mi amigo Jose, que tiene mucho estilo y confío mucho en su criterio, y nos pusimos a echarle un vistazo a aquellos vestidos seleccionados por mí. Ahí se quedó todo, al fin y al cabo era China y complicaba bastante la decisión y la compra.

Encontré además en esta web modelos idénticos, podríamos decir imitaciones, a los de Yolan Cris por 200-300€.. quizás mereciera la pena arriesgarse, quizás no.. había pensado incluso ir a Adrián Novias en Sevilla que se que dispone de los modelos de esta firma, probarme aquellos que me gustaban para ver como me sentaban y así decidirme para encargarlo al otro extremo del mundo

Por si a alguna os interesa, esta es la web de la que os hablo: (esta en concreto es de Shangai)

http://www.trajevestidosdenovia.com/boda-vestido+de+novia+yolan+cris/

Hay alguna otra..http://www.jenjenhouse.com/

 

yolan cris 1yolan cris 2yolan cris 3

 

Todas esas cosas se me pasaron por la cabeza pero la verdad es que ni siquiera quería ir a la tienda y probármelos, porque ya que de por sí me encantaban, si encima me los probaba y me quedaban genial… pffff, ¿qué iba a hacer? no quería arriesgarme a llegar a ese punto y verme en esa situación, así que deseché la idea totalmente. Era algo que no debía pasar.

Una amiga se iba a casar unos 7 meses antes que yo y un día hablando me contó que ya se había comprado el vestido, y que había sido un día saliendo de tapas por su barrio, pasó por una tienda de vestidos de novias, echó un vistazo y se lo compró… y diréis… ¿así sin más? Pues sí, así sin más, como la que entra en Zara y se compra unos pantalones. Me recomendó que me pasara y echara al menos un vistazo y me aseguró que como fuera me acabaría comprando EL VESTIDO, y razón no le faltaba.

Aunque aún quedaba al menos un año para mi boda decidí ir a echar un ojo a Zona de Bodas, así se llamaba la tienda que me recomendó, estaba en Triana, y digo estaba porque ya no existe, uno de los últimos días que estuvo abierta fue cuando fui a recoger mi vestido antes de la boda.

Sinceramente no entiendo el porqué, es una pena, era una tienda de vestidos Low Cost, vendían modelos de otras temporadas, Mara la dependienta, no podía hacer mejor su trabajo, se notaba que le gustaba mucho, muy profesional y vendedora como ya pocas quedan. La cuestión es que fui con mi madre a dar una vuelta y ver sin intención de comprar.

Nada mas llegar había dos modelos en el escaparate y mi madre dijo “Ea, qué bonito ese, ese va a ser tu vestido”. Yo la miré y le dije “Mamá no empieces”… ese modelo no tenía nada que ver a lo que yo llevaba en mente y había estado mirando.

Entramos y empezamos a bichear todos los percheros escogiendo aquellos modelos que más nos gustaban, Mara además añadió otros que pensó que me podrían quedar bien y pasamos al probador.

Yo estaba tan emocionada, desde niña mirando trajes de novias, y aquel día iba a ser el día en el que tenía oportunidad de verme con uno. Estaba feliz, muy feliz y emocionada.

El primer modelo que me probé fue el que vio mi madre en el escaparate, como a mí no me convencía mucho pues dijo Mara “Venga primero probamos este y así contentamos a tu madre”.

Como os digo no tenía nada que ver con lo que había visto hasta ahora y tampoco con la idea de “El Vestido” que yo tenía, peroooooooo puesto me gustaba bastante como me quedaba… no sé, me sentía muy bien con él la verdad.

A continuación me probé el que más me había gustado a mí que era un modelo de Rosa Clará con cuello halter, pedrería en el cuerpo y recto con apenas cola, y era bonito, muy bonito y elegante, pero puesto no me gustaba tanto y mucho menos comparado con el modelo que me había probado anteriormente.

Me probé algunos más, uno de corte sirena y escote de corazón sin cola alguna, no me veía  con él me sentía muy Marilyn Monroe, otro con el talle bajo y falda de tul, y algunos modelos más que ni siquiera recuerdo, pero NINGUNO me quedaba como ese primer vestido que me probé.

Me lo volví a poner para asegurarme y comprobar que no era el que más me había gustado por ser el primero en probarme y me impactara por ser la primera vez. Pero no era así, me sentía genial enfundada en él…. pfffff qué indecisión, me encantaba pero ¿Cómo iba a comprarme mi vestido de novia habiéndome probado tan sólo algunos? ¿Cómo iba a visitar tan sólo una tienda? ¿Cómo iba a decidir con la cantidad de vestidos que habría en el mercado, además que no era como el que yo tenía en mente? ¿Cómo iba a ser “El Vestido” el primero en probarme? con todo el tiempo que había estado esperando este momento y, ¿ya está? ¿se resuelve en un día?…. tantas tantas dudas asomaban por mi cabeza… si lo quería debía de dar una fianza ya…. pffffff…. Pues chic@s finalmente fue lo que hice, dí una fianza de unos 100€ y digo, total si me gusta algún otro pues peleo por el dinero o simplemente lo pierdo….

Fue llegar a casa y mandarle a mi amigo Jose un mensaje diciéndole “Ya tengo vestidoooooo y es esteeee”. Su respuesta “Es precioso, no me lo esperaba así después de tantos encajes que hemos visto, es muy moderno, muy Beyoncé”, jajaja. Por ser la primera vez no pude echarle foto al vestido en sí, pero me traje el catálogo donde aparecía la modelo con él puesto y eso es lo que le envié a Jose.

Salí por una parte muy feliz, por otra llena de dudas e inseguridad. Como os digo, no iba a pisar ninguna tienda de firma y temporada porque no me iba a gastar un dineral en un vestido por mucho que me encantara.

Como tan sólo vio el vestido mi madre y yo me sentía al principio dudosa e insegura a pesar de que me encantaba, otro día fui acompañada de mi madre, mi cuñada y mi amigo Jose para ver que les parecía a ellos y les gustó mucho la elección aunque ya estaba decidido que después de la prueba nos íbamos a ir al centro a otra tienda que vendía trajes de otras temporadas a probarme algunos modelos más y así quedarme tranquila. La cuestión es que no tenían mucha variedad y que los modelos que me probaron eran horribles así que no me lo pusieron muy difícil.

A partir de ese momento deseché la idea de seguir buscando, me quedaría con mi vestido aunque he de confesar que las dudas me acompañaron durante mucho tiempo después.

DSC_0059

Vestido seleccionado – Musa 2008 La Sposa

 

Pero chicas no os comáis tanto la cabeza, sí es un vestido especial, pero al fin y al cabo tan sólo se trata de un vestido que luciréis un día. Lo importante es que os sintáis cómodas con él, os veáis guapas, os sintáis protagonistas y felices enfundadas en él, te lo pones y es inevitable sonreír ante el espejo al veros, todo esas sensaciones os harán saber que es vuestro vestido.

1342026553368

El vestido es el Modelo Musa del 2008 de La Sposa, resulta que elegí mi vestido de novia, el elegido en tan solo un día y que fue el primero que me probé, si es que las madres siempre tienen razón….

1342026441526

La experiencia me dice que no tenéis porque tener mucha prisa para compraroslo, sí yo lo tenía desde un año antes, pero realmente tenéis tiempo porque las pruebas de vestido son bastantes mas cercanas a la fecha de la boda.

Otro día os contaré como fueron las pruebas y qué complementos elegimos para acompañar a “El Vestido”. Continuará….

¿Y vosotras? ¿Cómo fue la elección de vuestro traje de novia? ¿Fácil, complicada, cómo fue vuestro traje de ensueño?.

Estoy deseando leer vuestros comentarios. Un besito

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s