Nuestro fiel reflejo

Hola a tod@s!!

Seguimos inmersos en nuestro mundo de decisiones, y una vez que ya hemos decidido la fecha y hora para el gran momento, la pregunta que le sigue es y ¿Cómo nos casamos?.

Es en este momento cuando pueden surgir la mayor parte de discrepancias entre la pareja porque con esta elección vamos a ir definiendo lo que será nuestro enlace, será la base para desarrollar todo lo que viene detrás. Si ya de por sí es complicado decidir con tu pareja imagina si encima le damos cancha a otras personas (familiares y amigos) a opinar sobre el tema, entonces ya pasaría a ser la hecatombe, con lo cual mi consejo es que esto sea cosa de dos, de preguntaros realmente eso de ¿qué queremos nosotros?.

 

A black and white version of a vintage style graphic portrait of a woman clutching a man --- Image by © ImageZoo/Corbis

 

¿Boda civil o religiosa?

Eso ya depende de la filosofía que quiera adoptar cada uno y de sus creencias por supuesto, la única diferencia en este punto es que cada ceremonia conllevará unos trámites de papeleo diferente que ya veremos más adelante pero por lo demás se celebra la unión de dos personas que se quieren, así que no hay diferencia alguna. La ceremonia religiosa debe llevarse a cabo sólo y exclusivamente en una iglesia, capilla o en algún lugar donde haya altar, por el contrario la boda civil normalmente se celebra en el juzgado/ayuntamiento. En caso de elegir otro lugar para llevar a cabo el evento tenéis dos opciones:

  • La mayoría de parejas se casan en el juzgado, van ellos dos, firman y ya están oficialmente casados. Posteriormente (al día siguiente o fin de semana más cercano) celebran su “boda” en algún lugar idílico convirtiendo a algún amigo o familiar en oficiante de la ceremonia y es allí donde hacen todo el ritual que quieran, lecturas, ritos, música..
  • El concejal se desplaza hasta el sitio donde quieres casarte, pero eso pasa en muy contadas ocasiones, casi nunca, yo tan sólo he ido a una boda en la que se ha dado esta circunstancia.

 

¿Qué tipo de celebración queremos?.

Esto es lo que forma el 75% de la prueba de fuego para la pareja en  los momentos previos a la boda, y todo para tomar una sencilla y a la vez complicada decisión (y que será factor determinante para vuestro presupuesto final):

  • Boda íntima (pongamos de 0- 50 invitados)
  • Boda media (pongamos de 50-150 invitados)
  • Boda multitudinaria (pongamos de 150 en adelante).

 

Pues bien, parece sencillo ¿verdad?, pero no lo es…. en absoluto, ¿ quién no ha escuchado la típica frase de a este lo tienes que invitar porque te invitó a ti a la boda?, o las invitaciones por compromiso. Pero ahí os dejamos, enfrentándoos a esa realidad que es inevitable escapar de ella.

Nosotros decidimos casarnos por la iglesia, y secundamos el tópico de que la ciudad elegida fue donde me crié y la iglesia, aquella a la que le tengo un cariño inmenso. Además para oficiante de la ceremonia le pedí a un cura al cual respeto mucho por su forma de ser que participara en ella, si no era él el que lo hacía no le veía mucho sentido, porque delante de ti y para este cometido tienes que tener a una persona a la que respetes.

Interior de la Iglesia de Santa Cruz (Cádiz)

Interior de la Iglesia de Santa Cruz (Cádiz)

Exterior de la Iglesia de Santa Cruz (Cádiz)

Exterior de la Iglesia de Santa Cruz (Cádiz)

He de decir que realmente me hubiera encantado casarme en el campo, en un sitio sencillo, hubiera estado genial, o en la playa, que tampoco hubiera estado nada mal, así que se lo consulté al Sr. Cura, pero me dijo que era imposible si no había una capilla en el lugar, así que me tuve que olvidar de esta idea.

Después hubo gente que me dijo que hay curas que sí que lo hacen, o si tenéis una relación más personal con la persona en cuestión quizás acceda, no lo sé, pero que no es fácil de conseguir por no decir imposible.

 

Tipo de celebración:

Ahí es donde te divides totalmente, empiezas a pensar lo que te gustaría que fuera pero probablemente termine siendo muy diferente de la realidad o de lo que será.

Nuestros pensamientos eran los siguientes:

  • Teniendo en cuenta que para mí lo único imprescindible en mi boda era mi novio, podía aceptar la opción de casarnos en secreto, estaba él que es lo único que necesitaba y me parecía bastante romántico y económico.
  • Celebrarlo en la intimidad en el campo al aire libre de manera muy sencilla.
  • Celebrarlo en la playa, lo cual era una opción de ensueño pero no la veía para nada accesible ni económica y también en un ambiente íntimo.
  • Ceremonia en la iglesia y después convite en algún otro lugar y ahí si que se podía ampliar el número de invitados.

 

Lo cierto es que dices “Sí, quiero una boda íntima” pero cuando empiezas a hacer la lista, 50 invitados (de estos que llamamos imprescindibles) aparecen en un cerrar y abrir de ojos, así que o sacrificas gente a la que te gustaría tener en tu boda o pasas a pensar en una boda media. ¿Qué ocurre? Que la lista suma y sigue y también sobrepasas los 150 invitados, sois dos, nada más que contéis a la familia directa, amigos cercanos y eso ya has cubierto el cupo… pffffffff.. es por ello que digo que no es nada fácil.

Queríamos algo sencillo, con gente cercana, nada de invitar a mil millones de personas y no poder saludar ni a la mitad, o encontrarte gente que ni siquiera conoces apenas, os hará gracia, pero estoy segura de que ocurre.

Intentamos ser coherentes con nuestra decisión de “Boda media”, no os voy a engañar nuestra lista rozaba los 200 invitados, la familia de Mr. R. es muy grande, y eso que de amigos hicimos un buen recorte y nos centramos en aquella gente que compartía con nosotros prácticamente nuestro día a día o aquellos que realmente están ahí siempre aunque estén lejos,.. en fin.. que como digo te plantas en 150 personas en un cerrar y abrir de ojos.

Una vez que pasó la boda encontré esto por Internet y me hizo gracia, me pareció muy curioso porque muchas de esas preguntas nos las llegamos a plantear para decidir si invitábamos a tal  o tal otra persona, quizás os resulte de utilidad, espero que sí:

A quién invitar a la boda

Fuente: Goizargazkiak-blog.com

 

Pero debéis saber que siempre hay gente que no va a confirmar su asistencia por la circunstancia que sea, y al menos un 10% de la lista suele no acudir, pero …. son nada más que estadísticas. Finalmente fuimos 90 lo cual fue un número perfecto para el tipo de boda que queríamos tener y así pudimos estar con todos y dedicar tiempo a los invitados.

 

Consejo: Hagáis lo que hagáis, y cómo lo hagáis procurad que vuestra boda sea un reflejo de vuestra personalidad, que os sintáis cómodos con aquella celebración que habéis organizado, como la orma de vuestro zapato.

Esperando que estos consejos os resulten de utilidad, ¡Hasta prontito!

 

 

 

 

Anuncios